Cultura del vino

en la provincia de Valladolid

La provincia de Valladolid es una tierra de tradición vitivinícola; el vino forma parte de nuestra cultura milenaria, es parte esencial de nuestra gastronomía, de nuestra agricultura, de nuestra industria y de nuestras tradiciones. La mayor parte de nuestros pueblos tienen “majuelos”, antiguos lagares, bodegas tradicionales o barrios de bodegas subterráneas que eran, y siguen siendo, un lugar de encuentro para compartir y disfrutar.

El auge del vino se produce a partir de la década de los ochenta del siglo XX, con la creación de las primeras denominaciones de origen de la provincia, Rueda en 1980, la primera de Castilla y León; a la que siguieron Ribera del Duero (1982), Toro (1987), Cigales (1991) y Tierra de León (2007).

La calidad de nuestros vinos es fruto del buen hacer de nuestras gentes a la hora de cultivar la tierra, cuidando con esmero las cepas, mimando la uva que entra en los lagares, para obtener el mosto con el que se inicia un mágico proceso, un arduo trabajo que culmina en el silencio de nuestras bodegas, y que los amantes y curiosos del vino necesitan conocer y vivir en primera persona.

El vino forma parte del ADN de esta tierra, forma parte de nuestro paisaje, las más de 22.000 hectáreas de viñedo (somos la provincia con mayor extensión de cultivo de toda la comunidad, estando toda la superficie amparada por alguna figura de calidad), las innumerables bodegas y los 106 municipios amparados por alguna de las 5 Denominación de Origen presentes en nuestro territorio: Rueda, Ribera del Duero, Cigales, Toro  y Vinos de la Tierra de León, así como la marca Vinos de la Tierra de Castilla y León, avalan la riqueza vinícola de nuestra provincia, y el buen hacer de los viticultores, bodegueros y enólogos.

Así es como poco a poco, la cultura del vino se ha ido implantando en los últimos años, propiciando nuevas formas de hacer turismo, vinculando vino gastronomía con la visita a recursos turísticos y culturales del territorio vitivinícola.  Así nace el enoturismo o turismo enológico. En la provincia de Valladolid, el Museo Provincial del Vino, situado en el emblemático castillo de Peñafiel, se convierte desde su nacimiento –en 1999- en uno de los hitos del enoturismo en España, además de  referente turístico y cultural.

Con el desarrollo del enoturismo nacen también nuevas figuras para crear   y promocionar productos turísticos basados en el vino y su cultura. De esta forma, las Rutas del Vino certificadas se presentan como un producto de máxima calidad, que ofrecen un producto innovador, basado en la creación de experiencias y vivencias para un turista cada vez más participativo que busca productos turísticos singulares. En la actualidad, la provincia de Valladolid cuenta con tres de las Cinco Rutas del Vino Certificadas en Castilla y León: Ruta de Ribera de Duero, Ruta de Rueda y Ruta de Cigales. Una manera de descubrir nuevos territorios y sus costumbres, gracias al amor por la producción y degustación del vino.

El viajero que se acerque a nuestra provincia motivado por la cultura del vino, encontrará una respuesta de calidad y especializada. Sin cultura del vino no hay enoturismo, y el turista debe percibirlo durante todas las etapas de su viaje enoturístico.